No era de extrañar que Igor de Souza manifestase que el Pontevedra no iba a poder mantenerlo. El caché del delantero centro está en la actualidad en 200.000 euros por temporada, lo que supone una cantidad muy elevada especialmente en los tiempos de crisis por los que atraviesa el club. La decisión del secretario técnico del Girona de renunciar a su fichaje para la próxima temporada, sitúa al club pontevedrés en una delicada situación. El jugador tiene contrato por una temporada más y unas condiciones económicas pactadas probablemente desde que dio el salto al Ipatinga brasileño, en el que, al igual que en Cataluña, no le salieron bien las cosas y estuvo muy por debajo del nivel que había ofrecido en su periplo con el equipo del barrio de Pasarón. Y es que plantear para la próxima temporada un contrato de 200.000 euros con un mínimo bagaje goleador como los tres tantos que ha conseguido en el Girona en media campaña es poco aleccionante para algún dirigente que esté dispuesto a reforzar el ataque. Habrá que esperar a ver qué decide el Pontevedra en el próximo mes y medio. Hay alguna posibilidad de que la influencia de Javi Gracia le llevase al Cádiz, pero el presidente, Antonio Muñoz, ya empezó a confeccionar